Puedes tener una buena ocupación y seguir preocupado por lo que cuesta conseguir cada reserva. Si buena parte de tus ventas llega a través de Booking o Expedia, las comisiones pesan en la cuenta de resultados. Y cuando necesitas llenar unas fechas concretas, quizá descubras que tu web apenas te ayuda.

Mi propuesta es empezar por ahí: conseguir que el canal directo tenga más capacidad para vender, mientras sigues aprovechando las reservas que te aportan las agencias de viajes online, las OTA.

Para hacerlo, primero revisaría cuánto te deja cada canal. Después, dónde estás perdiendo oportunidades de reserva directa y qué puede aportar el SEO en las fechas que más te interesa vender.

Antes de reducir comisiones, calcula cuánto te queda por reserva

Una reserva directa también tiene costes. Hay que mantener la web y el motor de reservas, gestionar los pagos y, en algunos casos, invertir en publicidad o asumir una ventaja comercial para el huésped.

Por eso no daría por hecho que toda reserva directa es más rentable que una reserva de Booking.

Tampoco usaría un porcentaje de comisión como si fuera igual para todos los hoteles. Booking indica que la comisión aplicable aparece en el acuerdo de cada alojamiento, así que lo primero es consultar tu contrato y tus facturas (Booking.com).

Te pongo un ejemplo con cifras inventadas.

Supongamos que vendes 100.000 euros al año a través de una OTA y pagas una comisión del 18 %. Son 18.000 euros en comisiones. Si consiguieras captar directamente 20.000 euros de ventas equivalentes, evitarías 3.600 euros de comisión.

Ese importe todavía no es beneficio adicional. Si conseguir esas ventas directas te cuesta 1.400 euros entre captación, pagos, motor e incentivos, la mejora sería de 2.200 euros, suponiendo iguales ingresos y costes de prestar la estancia.

Ejemplo: 20.000 € de ventas directas, 3.600 € de comisión evitada, 1.400 € de coste y 2.200 € de mejora real

El cálculo cambia si para captar esas reservas tienes que bajar mucho el precio o incluir servicios con un coste elevado.

Yo compararía estancias realizadas, con criterios homogéneos, y revisaría también las cancelaciones. Contar reservas que después no se materializan puede dar una imagen engañosa de cómo funciona cada canal.

Qué puedes ofrecer en tu web y qué ha cambiado con la paridad

Si tu hotel está en el Espacio Económico Europeo, puedes ofrecer en tu web precios y condiciones distintos de los que publicas en Booking, incluso mejores.

Booking.com tiene que cumplir las obligaciones de la Ley de Mercados Digitales (DMA) desde el 14 de noviembre de 2024. La Comisión Europea explica que los proveedores pueden ofrecer mejores precios y condiciones en otros canales, incluida su propia web, y que Booking no puede imponer medidas que lo restrinjan (Comisión Europea).

Hay además una actualización reciente. En septiembre de 2026, la Comisión informó de que Booking había dejado de tener en cuenta los precios externos para acceder a Booking Sponsored Benefit, su programa de descuentos financiados por la plataforma. También indicó que esos precios no se usan para la clasificación predeterminada de los alojamientos ni para acceder a Genius, Preferred y Preferred Plus. Estos cambios se aplican a los alojamientos del Espacio Económico Europeo (Comisión Europea, septiembre de 2026).

La misma ficha recuerda que las autoridades de competencia de España, Italia y Grecia siguen investigando a Booking, así que conviene estar atento a nuevas novedades.

Con este marco, revisaría qué ventaja puedes ofrecer en tu web sin perjudicar el margen. Puede ser una tarifa mejor o una condición que valore tu cliente. Si eliges incluir desayuno, aparcamiento o salida tardía, calcula su coste y explica cuándo está disponible.

Antes de comparar precios, comprueba que estás mirando la misma habitación, ocupación, régimen y política de cancelación. Dos importes distintos no siempre corresponden a la misma oferta.

Esto no es asesoramiento jurídico: si vas a cambiar tu política de precios, revisa tu contrato con tu abogado.

Empieza por quienes ya buscan tu hotel

Antes de competir por una búsqueda amplia como «hotel en Madrid», revisaría qué encuentra alguien que escribe el nombre de tu establecimiento en Google.

Busca desde el móvil. Comprueba si reconoces fácilmente la web oficial, si la información es correcta y si puedes llegar al motor de reservas sin dar rodeos.

Aquí hay una distinción importante: el SEO trabaja la presencia orgánica. No permite decidir que tu web aparecerá por encima de los anuncios de las OTA, porque Google separa los anuncios de sus resultados orgánicos.

Lo que sí puedes trabajar es que tu resultado sea reconocible y que la página responda a lo que necesita el viajero: habitaciones, ubicación, servicios, condiciones y acceso a la reserva.

Si alguien ya te está buscando, procura que no tenga que volver a una OTA para resolver una duda básica.

Conecta tu presencia local con la reserva directa

Revisaría la ficha de Google y la web como parte del mismo recorrido. Si quieres profundizar, te lo explico en mi guía de SEO local para hoteles.

El viajero necesita saber dónde está el hotel, cómo llegar, qué servicios tiene y si encaja con su estancia. Las fotografías, la información del alojamiento y las respuestas a las reseñas deben ayudarle a decidir.

También comprobaría con el proveedor del motor si el hotel puede participar en los enlaces gratuitos de reserva de Google. Estos enlaces pueden llevar al usuario directamente a tu página de reserva y Google no cobra por sus clics. Eso no significa que desaparezcan los posibles costes de tu proveedor o de la integración (Google Hotel Center).

Tener una ficha cuidada y mostrar una tarifa directa son tareas relacionadas, pero distintas. Conviene revisar ambas.

Crea contenido para las estancias que necesitas vender

Si quieres conseguir más reservas entre semana, esa necesidad debería orientar parte del contenido de tu web.

Yo empezaría por las fechas con menor demanda y por los motivos reales para alojarse en tu hotel. Por ejemplo, la cercanía a un recinto ferial, la facilidad para aparcar o la disponibilidad de habitaciones adecuadas para familias.

Una página sobre cómo llegar al hotel desde un congreso puede ser útil si explica el trayecto, los tiempos y las opciones de transporte. Un texto genérico sobre «los mejores planes de la ciudad» aporta menos si repite lo que el viajero ya encuentra en cualquier guía.

Publicaría contenido que ayude a elegir el alojamiento y que tenga una relación clara con la oferta del hotel.

También tendría en cuenta el calendario: una página nueva no garantiza reservas para el próximo fin de semana. Para cubrir una necesidad inmediata, valoraría otras acciones junto con la persona responsable de revenue o comercialización. En mi artículo sobre SEO y revenue management explico cómo conectar ambas áreas.

Haz una reserva en tu propia web

Antes de invertir más en atraer visitas, probaría el proceso completo desde un móvil.

Elegiría unas fechas y una habitación, revisaría las condiciones y avanzaría hasta el pago. Si algo resulta confuso, lo apuntaría.

Me fijaría especialmente en estas preguntas:

  • ¿Se entiende el precio total?
  • ¿Está clara la política de cancelación?
  • ¿Se ve la ventaja de reservar directamente?
  • ¿El motor mantiene el idioma y las fechas elegidas?
  • ¿Hay una forma sencilla de consultar una duda?

Una web rápida ayuda, pero la claridad también cuenta. Un viajero puede abandonar porque no sabe qué habitación está reservando o porque descubre una condición que no había visto antes.

Revisaría estas fricciones antes de aumentar el presupuesto de captación.

Cuida la relación con el huésped para su próxima estancia

La reserva directa permite gestionar una parte mayor de la comunicación con el cliente. Para mí, su valor está en atender mejor y facilitar una futura reserva.

Eso puede empezar con un correo de confirmación útil, instrucciones claras de llegada o una respuesta rápida a una consulta.

Si quieres enviar promociones después de la estancia, revisa la base legal aplicable (en España, además del RGPD, la LSSI regula los envíos comerciales por correo electrónico) y ofrece una forma sencilla de darse de baja. Tener los datos necesarios para gestionar una reserva no autoriza por sí solo cualquier uso comercial.

Antes de usar los datos de contacto de huéspedes que llegaron por una OTA, revisa también las condiciones del canal.

Que la IA también encuentre tu hotel

Cada vez más viajeros preguntan a ChatGPT, Gemini o Perplexity antes de elegir alojamiento. Si las respuestas se apoyan sobre todo en intermediarios, tu web, tus reseñas y tu presencia fuera de las OTA importan más. Lo desarrollo en mi artículo sobre GEO para hoteles.

Mide si mejora el resultado del hotel

No fijaría el mismo objetivo de venta directa para todos los alojamientos. El punto de partida y el papel de cada canal pueden ser muy diferentes.

Revisaría cada mes:

  • Los ingresos de estancias realizadas por canal.
  • Las comisiones y los costes de captación.
  • El precio medio y las cancelaciones.
  • Las reservas e ingresos directos en las fechas prioritarias.

También comprobaría que la medición sigue funcionando cuando el usuario pasa de la web al motor de reservas.

Hay un detalle que merece atención: el porcentaje de venta directa puede subir porque caen las ventas de las OTA. Por eso miraría los importes absolutos y el resultado total del hotel antes de concluir que la estrategia está funcionando.

Lo que no te voy a prometer

No voy a decirte que el SEO eliminará las OTA, ni que deberías intentarlo: aportan visibilidad y volumen reales.

Tampoco puedo asegurarte cuántas reservas directas ganarás ni en cuánto tiempo. El SEO tarda meses, no semanas, y el cálculo de este artículo es ilustrativo.

Lo que sí puedes hacer es ir ganando peso al canal directo de forma medida, sabiendo en cada momento qué te aporta cada canal.

Checklist para reducir la dependencia de las OTA

  • Consultar tu contrato y tus facturas para saber qué comisión pagas por canal.
  • Calcular cuánto cuesta captar una reserva directa (web, motor, pagos, publicidad, incentivos).
  • Comprobar que tu web es fácil de identificar al buscar el nombre del hotel desde el móvil.
  • Revisar la ficha de Google y consultar con tu proveedor los enlaces gratuitos de reserva.
  • Probar una reserva completa desde el móvil y anotar las fricciones.
  • Definir qué fechas quieres mover a venta directa y qué ventaja ofrecerás.
  • Medir cada mes ingresos por canal, comisiones, costes de captación y cancelaciones.

Por dónde empezaría

Si tuviera que priorizar, pediría los datos de los últimos doce meses y elegiría un periodo concreto en el que mejorar la venta directa.

Después revisaría las búsquedas del nombre del hotel, la ficha de Google y el proceso de reserva desde el móvil. Con eso podría decidir si la primera tarea está en la visibilidad, en la oferta o en la propia web.

El SEO puede ayudarte a captar demanda, pero necesita una propuesta que el viajero entienda y un proceso que le permita reservar con confianza.

Puedes seguir trabajando con Booking mientras desarrollas esa capacidad. Lo que buscaría es que tu hotel disponga de más opciones para vender y pueda valorar cada canal por lo que aporta al negocio.

Si quieres revisar cuánto te cuesta captar una reserva y dónde puede mejorar tu canal directo, cuéntame cómo comercializas el hotel y qué fechas te cuesta más vender. Soy responsable de la división de Hoteles de SEOInnova y lo trabajamos cada día con establecimientos como el tuyo.

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