Existen lugares donde ni el todo poderoso Google Maps puede llegar, y uno de ellos hasta hace poco era el Gran Cañón del Colorado, ya que con la ayuda de sus empleados han conseguido llegar a lo alto de sus montañas, acompañados con las cámaras tan características que nos tienen acostumbrados a ver siempre asociadas a los coches.

Las imágenes fueron tomadas por miembros del equipo de Google Maps, que tuvo que escalar hasta lo más alto de la montaña por terrenos muy rocosos y difíciles de alcanzar, suponiendo que encima de ellos tenían que soportar las mochilas con el sistema de cámaras super lentas, que pesaban nada más y nada menos que 18 kilos.

El equipo de Street View de Google no es la primera vez que se aventura en una de estas actuaciones para recoger imágenes de lugares insospechados y casi inalcanzables, ya que lleva ya varias por todo el mundo, entre ellas la bahía de Cambridge Bay en el Ártico canadiense, o la selva amazónica en Brasil.